martes, 23 de agosto de 2011

Tres formas de dejar a una mujer.

Si el día que daban estadística y probabilidad en el colegio no estabais en el patio fumando porros tendréis clara una cosa: los resultados que más se repiten en la experiencia son los más probables ante un experimento similar en curso. Lo que quiero decir con esto es que siempre que empecéis una relación deberíais tener en cuenta que lo más probable es que esa relación se vaya a la mierda antes o después. Aplicando el mismo principio matemático lo normal es que esa relación se acabe porque ella se está tirando a otro/s o, dicho más finamente, porque hay terceras personas. Chicas no dejéis de leer mi blog, seguro que hay muchos muchachos que lo hacen aunque yo apenas conozco de su existencia. Todo lo que diga a partir de ahora podría aplicarse a ambos sexos.
Cuando se presenta el momento de la ruptura hay que tener una idea clara en la cabeza: una cosa es que nos dejemos y otra que no podamos echar un polvo de vez en cuando. ¿Para qué andar follando con desconocidas en un bar cuando tienes a una muchacha cerca con la que existe una química sexual y que sabe perfectamente que nada te pone más cachondo que una lengua chupando tu meñique del pie izquierdo? Además, hay que tener claro que el hecho de que la susodicha muchacha se haya echado un novio no impedimento para compartir flujos corporales. Follar entre ex no son cuernos, sino nostalgia. 
A lo que vamos, que el objetivo en el momento de la ruptura es dejar una puerta abierta a que esas piernas se te vuelvan a abrir en un futuro. Para ello se pueden seguir diferentes técnicas que voy a tratar de resumir con la inestimable ayuda de la canción ligera en español, que tantas y tantas veces nos ha servido de guía en nuestras desafortunadas vidas sentimentales. Utilizaremos tres ejemplos empezando por la opción más desaconsejable hasta llegar a la forma óptima de dejar a una mujer. Por supuesto en todos los casos se da la opción más probable, que es en la que ella está ofreciendo esos agujeros cuyo uso y disfrute creíamos tener en exclusiva a terceros.
Primer ejemplo: "Adios amor te vas" Juan Gabriel.
Chicos, si alguna vez queréis dejar a una mujer con a esperanza de volver a meter vuestra cosita en su agujerito nunca, nunca, nunca jamás uséis esta técnica. El pagafantas no es capaz de conseguir novia, pero si la tuviese la dejaría de esta manera. No se puede ser tan gilipollas y tener tan poco orgullo personal y tan nulo aprecio por la dignidad de uno mismo.
Lo triste de esta forma de dejara  una mujer es que el que la utiliza no es consciente de que es un subnormal de libro. El sujeto experimenta un proceso de enajenación mental transitoria que le hace pensar que mantiene su dignidad en todo lo alto. "Me pides tanto que te de tu libertad, haz cuanto quieras, lo que quieras, con quien tu quieras qué más da. Ya he comprendido que no quieres de mi vida nada ya. El día que quieras puedes irte. ¿Para qué hacerte esperar?"- dice nuestro amigo Juan Gabriel.
Hombre, encima de que la muchacha se está follando a todo lo que se mueve no le des libertad para hacerlo. Quiérete un poco. El pobre hombre que utiliza esta técnica es un cornudo que cree que dejando a la muchacha lo es menos. Sin embargo a la fémina en cuestión no pareció haberle importado en exceso si tenía o no el permiso conyugal. Además si uno lo mira con objetividad, técnicamente no la está dejando, sino dando un permiso para que se vaya a follar a todo el equipo de fútbol del pueblo, reservas y equipo técnico incluidos: "Si un día quieres tú volver a mí, regresa a casa cuando quieras regresar". O lo que es lo mismo, cuando te canses de andar follando a todo aquel que tenga entre las piernas algo que recuerde a una forma fálica o seas tan vieja y fea que nadie quiera hacerlo tú vienes que yo te espero. Total, soy tan desgraciado que nadie va a querer follar conmigo entre medias, con lo que un agujero compartido parece mejor opción que un agujero inexistente.
Mi querido Juan Gabriel, esta muchacha no va a volver contigo en la puñetera vida y cualquier relación sexual que tengas en el fututo pasa por teclear en la barra de direcciones www.petardas.com. Tu periquito tiene más personalidad que tú y eres demasiado fácil como para perder el tiempo en compartir contigo un techo, un polvo o una miserable cerveza. Te has humillado tanto que el simple hecho de imaginarte da vergüenza ajena, y para colmo lo dices en dos idiomas para por si acaso hay medio mundo que no entiende que eres un panoli no les quede la menor duda.
Regla número 1 en la técnica de dejara una muchacha: Humillarse = carencia definitiva de contactos sexuales en el futuro. 


Segundo ejemplo. Sabes que te los están poniendo y hablas con la muchacha. No valen preguntas tipo "¿hay otro hombre?" porque todo lo que una mujer suelte tras ellas va a ser mentira y lo sabes. Hay que pasar directamente a la chicha. Miras directamente a sus ojos y preguntas "¿Y cómo es él?"

Este modo es ideal para aquellos que valoran la caballerosidad y tienen el más mínimo atisbo de duda acerca de la total maldad de la mujer. Es decir, si crees que tu novia no es una hija de puta redomada sino que simplemente se está follando a otro por esto de las dudas que a veces pasan y que solo son comprensibles si les pasan a ellas, este es el método ideal. Nuestro amigo Perales además de ser un ejemplo de estilo y señorío en el escenario nos ha mostrado con esta canción el perfecto punto medio que te hace quedar como un caballero, hacer daño a la muchacha y no parecer un completo gilipollas.
"Mirándote a los ojos juraría, que tienes algo nuevo que contarme. Empieza ya mujer, no tengas miedo. Quizá para mañana sea tarde". Esto traducido a palabras llanas que utilizamos aquellos que no hemos sido tocados por el don de la caballerosidad y el señorío de Perales viene a significar "No te creas que soy imbécil y no me doy cuenta de que te estás zumbando a otro. Si tuvieses un mínimo de vergüenza me lo dirías ahora en lugar de irte a echar tu vigesimoséptimo polvo de la semana con el otro". Con unas sencillas frases hemos evitado quedar como el típico panoli que no se da cuenta de nada y al que engañar no solo es fácil sino divertido. Hemos conservado el señorío y la dignidad de no llamar a la muchacha lo que se merece (que es una lista de insultos que daría para dos o tres entradas largas del blog) y hemos tomado al iniciativa, lo cual nos otorga un halo del liderazgo que caracteriza a los machos alfas. Y, lo que es más importante para hacer que las chicas tengan ganas de volver a meterse bajo unas sábanas con nosotros, hemos conseguido hacer que se sientan culpables.
Pero no solo de culpabilidad viven las rupturas. En algún momento del discurso hay que dejar claro que en el fondo te da lo mismo lo que esa chica haga. Tú tienes los cojones suficientes como para salir de eso y que te dé exactamente lo mismo que se esté tirando a otro. Por supuesto estas palabras no son compatibles con el señorío y el estilo, pero Perales siempre está sugiriendo ideas. Se puede reconocer que el tipo nos lo ha robado todo, que es un ladrón (aunque siempre he creido que la versión original decía "cabrón"), pero no ha nacido quien haga a Perales suplicar por una mujer. Me has roto el corazón pero "arréglate mujer se te hace tarde, y llévate el paraguas por si llueve...y abrígate, te sienta bien ese vestido gris. Sonríele, que no sospeche que has llorado...". Hay que dejar claro que quieres que esté mona para que se la folle el otro porque eso significa que en ningún momento te estás planteando volver con la mujer o buscar una solución. Cualquiera que conozca la complicada mente femenina sabrá que no hay nada mejor para que una mujer quiera solucionar las cosas que mostrar el nulo interés que tienes en hacerlo.
Las posibilidades de volver a tener sexo con esta muchacha son directamente proporcionales a la bondad que quede en tan corrupto corazón. Si se puede decir que es buena muchacha se sentirá tan culpable y perdida que no tendrá otra forma de mostrar su arrepentimiento que separando las rodillas dejando un hueco entre ellas para nuestras apasionadas y perfectas embestidas.

Regla número 2 en  la técnica de dejar a una muchacha: Haz que se sientan culpables sin parecer un panoli. 


Y llegamos ahora a la perfección absoluta, al gran maestro en la téncnica de la ruptura por cuernos, al gentleman por excelencia de la canción ligera, al macho alfa entre los machos alfa. Richard Cocciante da una lección magistral, un ejemplo que debiera ser seguido por todos nosotros, una técnica perfecta para hacer que las muchachas estén como locas por volver a gozar nuestras entrepiernas, nuestra vara del amor, nuestra espada de lujuria. Señores quítense el sombrero para escuchar "Bella sin alma".
"Ahora sientate, allí de frente a mí. Escúchame muy bien y sin interrumpir. Hace ya tiempo que quería decírtelo". Con esta introducción el hombre demuestra que ahí manda él, que ella será una guarra que se ha zumbadoa  todo lo que se menea pero que quien deja la relación es él, y lo hace no por la situación, sino porque lo llevaba pensando desde hace tiempo. Tomad apuntes descraciados que este tipo es un maestro. De una atacada ha tumbado el ego de la muchacha y ni siquiera ha empezado a decir lo que piensa de ella.
"Tratar de convivir inútil resultó. Todo sin alegría, sin una lágrima. Nada para agregar ni para dividir". Por si no os habéis dado cuenta decir a las muchachas que son unas guarras lo único que demuestra es que nos han hecho daño, que lo han hecho. Esto viene a dar el mensaje de que nos duelen sus actos y que son importantes para nosotros. Eso es un repelente de ex, que solo se plantearán volver con sosotros si saben que pasamos de ellas. Esto Cocciante lo sabe y decide decir primero que el tiempo con ella no ha sido ni malo ni bueno, no frío ni calor, es decir, irrelevante, insípido, que la verdad es que le produce más emoción un castor que la muchacha. ¿Acaso hay mayor reto para una fémina?
"Tu trampa me atrapó, y yo también caí. Que pase el próximo, le dejo mi lugar. Pobre del qué vendrá, qué pena me da." Ole, ole y ole. No solo ha demostrado que ella le da igual, sino que deja a la mujer que se busque a otro, al que no envidia ni odia, sino del que siente pena porque va a estar follando en ese agujero insípido. A estas alturas de la película la dama no puede imaginar mejor compañero de cama que el hombre que ha pronunciado esas palabras. Después de esto le recuerda que ella es una mujer que concede todo aquello que un hombre pide en la cama, es decir, sumisa, falsa y traicionera. "Chica yo aspiro a más" es lo que estás diciendo. Estamos hablando de la típica chica que cree que practica mejor el sexo por hacer más cosas ignorando que un misionero con cariño y amor puede ser el mejor de los polvos imaginables. En ese momento la chica se da cuenta que el sexo con ella no ha sido nada del otro jueves, lo que daña aún más si cabe su ego...quiere demostrarte que estás equivocado.
Y para finalizar, la técnica Cocciante nos lleva a demostrar que estamos por encima del bien y del mal pidiéndo a la muchacha que se desnude anunciando que le vas a echar un polvo sin ganas. Lo va a hacer y será el mejor polvo que habréis echado. sobran descripciones para todos aquellos que hayáis echado alguna vez un polvo de despedida. Pues bien, este además es un polvo en el que una de las partes anuncia que lo hace sin ganas, solo para que ella sepa lo que se pierde "y te arrepentirás bella sin alma".
Esto es perfecto, puro, sencillo y efectivo. Antes de que llegue de vuelta a casa Cocciante tendrá un mensaje de la muchacha pidiéndo quedar, hablar o cualquiero otro eufemismo para verse y echar polvos infinitos por los siglos de los siglos.
Amén.

Regla número 3 de la técnica de dejar a una muchacha: Haced que se sientan mal y noten la indiferencia de su paso por vuestras vidas. 


A modo de resumen puedo decir lo que un amigo mío me ha dicho al empezar a escribir esta entrada: "Una mujer solo tiene ganas de volver contigo cuando nota que lo has superado"  Cuanto más hagáis por demostrar que está superado más posibilidades tendréis de mojar el churro de nuevo en un chocolate conocido.

PD: Utilizad esta técnica solo en los casos citados. A ver si vais a ser tan desgraciaos que para practicar vais a dejar a una chica decente. No os convirtáis en cabrones que luego pasa lo que pasa, que hay tantos corazones rotos por ahí que la gente considera que el ser cabrón es una técnica de supervivencia. Nos hacemos daño los unos a los otros y luego nos echamos las manos a la cabeza porque el mundo está lleno de hijas de puta. El campo se abona solo y no hay necesidad de echar más mierda para que las malas hierbas crezcan.

Anuncio para navegantes, es la última vez que digo el contenido de la siguiente entrada, porque luego me falla la inspiración y lo que era una ideaca se convierte en una losa que me impide escribir como me gustaría. Así que la próxima entrada será.....sorpresa.


miércoles, 10 de agosto de 2011

Glebe House.

Hay pocas cosas tan valiosas como la sabiduría popular. Yo he tenido la suerte de vivir un año y medio en la que los personajes han pasado uno tras otro llenando mis días de entretenimiento, experiencias y un cariño que me acompañará una vez deje estas cuatro paredes allá donde quiera que vaya. El contacto será mayor o menor, la distancia crecerá más o menos, pero ellos son una parte de mi vida y eso es un hecho que ni los kilómetros ni la pérdida de contacto podrá evitar. El día que escriba mi biografía tendrán un capítulo divertido y lleno de sensaciones dedicado a todos ellos. Valga esto como personal homenaje a todos los que por aquí han pasado en el tiempo que he estado en la casa que hoy dejo. Pues eso, he aquí una muestra de tanta sabiduría, una creación de esta casa y una lección de vida. Dedicado a Julián (el hermano que me hizo dormir con pijama), a Don Mario (el parcero Milton), a Juanito (bondad personificada), a mi Vicky ( que sabe lo que tiene que hacer para ser feliz), a Marcelo (my brazilian brother), a Foco (que tan raro me miraba por las escaleras), a Dani (que me demostró que yo era paisa de toda la vida a pesar de no saberlo), a Diana (que debería de estar llorando en la habitación de al lado y no la oigo), a Santi (al que espero ver en mi tierra pronto) y a todos los demás, desde Genevieve hasta Helen pasando por Maria Eugenia (nadie ha cocinado así en esta casa), Juan Carlos, los Felipes, y un largo etcétera de visitantes itinerantes, también va por ellos: por Carolina la primera(que fue mucho más que una inquilina temporal), Ulises, el parcero Brian, Pato, Raoul, Cano y todos aquellos que aquí se emborracharon (que fueron muchos)
Vaya por todos los que he dicho y por los que haya podido olvidar:


GRANDES MENTIRAS DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD
- Yo también te quiero, cariño.
- La puntita nada más.
- Vente a dormir conmigo, pero si tú no quieres no hacemos nada.
- Chupa, chupa que yo te aviso.
- No va a pasar nada que tú no quieras.
- ¿Cómo se te ocurre que pueda estar con otra mujer?
- Mañana te llamo.
- No te llamé porque perdí tu número.
- Obvio no. (esto es muy colombiano)
- Estoy segura de que el niño es tuyo.
- Te dejo pero no hay terceras personas.
- No me pasa nada.
- Quiero llegar virgen al matrimonio.
- Follas mejor que nadie.
- No vayas a pensar mal de mí.
- Yo jamás había hecho eso.
- Démonos un tiempo.
- No sigas que yo quiero a mi novio.
- Es la primera vez que me pasa.
-Voy a dejar a mi novio por ti.
- A partir de ahora vamos a ser felices.
- Podemos seguir siendo amigos.
- Mañana lo dejo.
- Yo la protejo. (Yo te protejo)
- A mí el porno no me gusta.
- No se va a enterar nadie.
- Me tomo una y no más.
- La última copa y nos vamos
- No vuelvo a beber.
- Te lo prometo.
- Yo soy diferente.
-Yo cambio por ti.
- Yo controlo.
-Yo me sé comportar.
- Yo conozco mis límites.
- Te queda perfecto.
- Te lo puedo explicar.
- No eres tú, soy yo.
- Tranquila que yo te acerco a casa.
- Ahora soy un hombre nuevo.
- De una no paso.
- No, mañana tengo que trabajar.
- Para que me está doliendo.
- Ahora más tarde lavo.

FRASES QUE NADIE QUIERE ESCUCHAR
- Por ahí no.
- Ponte el condón.
- Nao posso ( welcome to my pieza)
- Creo que deberíamos irnos a vivir juntos.
- Hoy no.
- Lo siento, tengo la regla.
- Para que me está doliendo.
- El primero es malo.
- ¿Está dentro?
- Espera, espera que no me he corrido.
- Paremos un momento.
- Me estoy enamorando de ti.
- Tengo un retraso.
- ¡Uy! Se ha roto.
- Podemos seguir siendo amigos.
- Te quiero como amigo.
- No eres gay porque no lo has probado.
- ¿Tú crees que a tu amigo le gusto?
- Lo de anoche fue un error.

Autor de la entrada: 13 GLEBE HOUSE. Gracias por todos los momentos juntos. Os echaré de menos a todos. Y no solo a los de Glebe House.



jueves, 4 de agosto de 2011

Tontos

El tema que tenía pensado para esta entrada era otro, pero la actualidad esta vez ha hecho que mi fabulosa idea para postear se vea pospuesta.
Si me habéis leído a menudo os habréis percatado de que me gustan las frases absolutas. Algunas han sido más polémicas que otras, para gustos los colores, pero creo que todos estaremos de acuerdo con lo que voy a decir a continuación.
Si el dinero fuese como los tontos no habría crisis económica, porque si matas a cien te aparecen doscientos con una rapidez pasmosa.
A veces pienso que los locos que creen que los extraterrestres controlan nuestras vidas están en lo cierto, porque me cuesta creer que una raza en la que lo normal es encontrarte gente tan tonta haya llegado a evolucionar como lo ha hecho sin ayuda exterior.
Todo esto viene a cuento de que me he puesto a leer el periódico y me he encontrado con el siguiente titular: "Un adolescente construye un túnel en la playa y se queda más de media hora enterrado". Hace falta ser imbécil.
Una ex mía me dijo una vez que a todos los tontos nos daba por hacer hoyos en la playa. No le faltaba razón a  la mujer, porque yo soy el primero que lo hace y aún no entiendo muy bien la razón. Si buscamos en la RAE  la palabra "tonto", la primera acepción es "Falso o escaso de entendimiento o razón", con lo que la definición no podía ser más acertada para definirnos a aquellos que compartimos tan absurdo pasatiempo.
Pero si el grado de estupidez se mide por lo hondo del agujero, este tipo se lleva la palma. Os cuento. Al sujeto en cuestión, al que vamos a llamar "tonto de los cojones" se le pasó por la cabeza que sería graciosísimo hacer un túnel por debajo de la arena de la playa. Seguro que un amigo le dijo, "¿qué te juegas a que hago un hoyo más grande que el tuyo? y él pensó " 'pa' cojones los míos". Ante tan descabellada idea no hace falta ser muy listo para suponer que los conocimientos de ingeniería del tipo no eran muy avanzados, con lo que con el proyecto a medio terminar y en pleno fervor excavatorio se le vino el túnel encima.
Si algo no se le puede negar al "tonto de los cojones" es que no sabrá cómo hacer un túnel, pero tiene brío y dotes para mover arena cual topo ibérico. En el vídeo en el que la gente desesperada trataba de buscarle se ve a no menos de veinte personas con palas excavando durante cerca de veinte minutos para llegar al punto en que nuestro constante pero estúpido amigo se encontraba enterrado. ¡Pedazo de hoyo el que excavó el amigo! Si ya lo dice la sabiduría popular, que cuando a un tonto le da por una cosa...
Todos los allí presentes pensaban asustados que Dios había hecho una excepción y por una vez había castigado la estupidez con una merecida muerte hasta que se oyó una voz que gritaba "se mueve". No tengo muy claro si esa expresión era de alivio o de decepción con el Santísimo por dejar que semejante especimen pueda serguir vivo y traspasar sus genes de estupidez a la siguiente generación en un bucle sin fin que nos llevará a involucionar hasta convertirnos en lombriz. Por cierto, si no os habéis dado cuenta, una lombriz es un tonto evolucionado hasta el extremo, porque tratas de matar a una cortándola en dos cachos y te encuentras con dos lombrices al final del proceso.
Ahora nuestro querido amigo el "tonto de los cojones" ha salido en telediarios de medio mundo y, como es tan desvergonzadamente imbécil seguro que estará en el hospital diciendo "mira mama, salgo en la tele". Pero eso no es lo peor, porque cuando vuelva a su barrio habrá multitud de amigos y chicas con las tetas gordas que le harán el líder de la pandilla. Los primeros le admirarán e intentarán acabar el túnel inconcluso de su amigo en cuanto vuelvan a pisar la playa (esperemos tener suerte esta vez y que mueran en el intento)  y las segundas restregarán sus descomunales melones sobre la cara del "tonto de los cojones", que visto así... a lo mejor no es tan tonto.
Pero como de todo hay que sacar un mensaje positivo hay que decir que la mayoría de gente es tonta pero buena al fin y al cabo, porque, tal y como veréis en el vídeo, en esta historia hay dos cosas de sobra representadas: la estupidez y las manos para ayudar a salvar la vida de un estúpido. Siguiendo la teoría de mi ex, todos los que participan en el rescate deben de ser también tontos porque todos están excavando en la arena de la playa. Porque como ya he dicho, la mayoría de los tontos también somos buenas personas.

Vídeo del heróico rescate.

No dejéis de leer mi próxima entrada: "Tres formas de dejar a una mujer" (aunque primero necesitáis alguien a quien dejar. Así que salid a la calle y buscad una mala mujer. Es fácil, de esas abundan)